Un proceso estructurado
y trazable de principio a fin

Galpi permite gestionar cada proyecto de manera ordenada, manteniendo un registro claro de todas sus etapas:

Se crea un nuevo producto, insumo o modificación.

Se asignan los responsables y revisores de cada área.

Se integran los proveedores externos que participarán en el proceso.

Se solicitan, cargan y revisan las distintas versiones de diseño.

Las áreas correspondientes —Marketing, Calidad, Legal y Gerencia— revisan, comentan y aprueban cada propuesta.

Una vez aprobado el diseño, se solicitan y liberan los archivos finales para producción.

Todo el proceso queda centralizado en un único lugar, facilitando la coordinación, el seguimiento y el control de cada proyecto.